martes, 8 de junio de 2010

Concepciones de aprendizaje congruentes con el enfoque por competencias.

Mucho se ha escrito sobre la educación por competencias y es importante considerar que no sólo se hace referencia a conocimientos y habilidades sino que implica el desarrollo de capacidades para hacer frente a necesidades personales, responder a demandas complejas a través de diversos recursos psicosociales que incluyen actitudes, en un contexto determinado.
Para llegar a este ideal educativo y orientar la intervención educativa al logro de capacidades en el alumno, se ha echado mano de diversas concepciones del aprendizaje que sustentan a la educación por competencias, y que evidencian aspectos de congruencia.

Así tenemos que en el aprendizaje significativo de David Ausubel, encontramos puntos de concordancia y fundamentación con la educación por competencias, tales como los conocimientos previos que son indispensables para el desarrollo de los nuevos conocimientos, así como la experiencia, su contexto y afectividad del alumno.

La activación de conocimientos previos a través de organizadores es parte fundamental de la planeación didáctica en la educación por competencias ya que se integra en la apertura e inicio de una secuencia didáctica, lo que conlleva a generar un proceso de interacción en el cual se crean las condiciones para que se lleve a cabo el aprendizaje significativo.
En esta concepción, el aprendizaje consiste en adquirir y desarrollar conocimientos significativos que le sean útiles a los estudiantes para responder a demandas de su contexto, tal como lo plantea la educación por competencias.

Cabe resaltar que el aprendizaje significativo de D. Ausubel le aporto elementos significantes a la concepción del constructivismo.

Al igual que la educación por competencias el constructivismo implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que aprender implica ir transformando el conocimiento a través del pensamiento activo y único del estudiante, donde es necesario el conocimiento del desarrollo cognitivo por estructuras (Piaget) del ser humano para contextualizar y hacer congruente el desarrollo y sus capacidades con el fin apropiarse del conocimiento:
“reconocemos el sentido profundo de la noción de aprendizaje que no es el de traer datos de la realidad al interior del sujeto, llámese memoria o de cualquier otra forma, sino en tanto que ello constituye una apropiación de la realidad que el sujeto asimila transformándose a sí mismo, acomodándose al mismo tiempo que asimila”[1]

Así mismo, “para el enfoque de competencias, como para el constructivismo es más importante la calidad del proceso de aprendizaje que la cantidad de datos memorizados”[2], así como el proceso de interacción con el medio como un detonante para la construcción del conocimiento del alumno, por lo que es de suma importancia que en el proceso de enseñanza aprendizaje se cautive la atención del estudiante, involucrándolo en el desempeño de diversas tareas.

En el enfoque por competencias “los estudiantes eficaces deberán ser capaces no tanto de almacenar los conocimientos sino de saber dónde y cómo buscarlos y procesarlos. En ese sentido, el enfoque de competencias, amarrado al constructivismo, puede enriquecer la calidad de la educación al engarzar los propósitos educativos con los métodos para alcanzarlos”.[3]

El enfoque por competencias considera que el contexto sociocultural y económico donde se desenvuelve el alumno demanda de relaciones interactivas y de procesos de comunicación específicos a dicho contexto y necesarias para el desarrollo interpersonal y del trabajo en equipo.

En este marco, encontramos la concepción socio constructivista de Lev Semenovich Vigotsky donde la interacción social se convierte en el motor del desarrollo y el lenguaje su principal herramienta. Esta interacción es punto importante para el aprendizaje por competencias, donde debe desarrollarse el trabajo colaborativo, la puesta en marcha de los valores y la situación del aprendizaje en la zona de desarrollo próximo, la cual es considerada por Vigotsky como:
“la distancia entre “ y el nivel más elevado de [4]

Como podemos ver, esta concepción establece que en el proceso de socialización se orienta hacia el aprendizaje debido a la interacción con especialistas y con iguales lo que ofrece un andamiaje para que el alumno se apoye y vaya construyendo y reconstruyendo sus saberes en función de sus saberes previos y experiencia.

Aprendizaje y Competencias.

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje no es algo tan trivial que se pueda observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera, porque el aprendizaje es un proceso de actividades que realizan los estudiantes para conseguir el logro de los objetivos educativos que pretenden y se desarrollan en un contexto social y cultural, que se producen através de un proceso de interiorización en el que cada estudiante concilia los nuevos conocimientos en sus estructuras cognitivas previas. Pere Marqués (UAB, 1999).
Actualmente el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado, destacan que todo aprendizaje tiene lugar en un contexto en el que los participantes negocian los significados y recogen estos planteamientos. El aula debe de ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores. La interpretación es personal, de manera que no hay una realidad compartida de conocimientos. Por ello, los alumnos individualmente obtienen diferentes interpretaciones de los mismos materiales, cada uno construye (reconstruye) su conocimiento según sus esquemas, sus saberes y experiencias previas en su contexto,

(mirugame)


[1] Vargas, Beal Javier (2005), El aprendizaje y el desarrollo de las competencias., UPN, México, p. 15

[2] SEMS, SEP (2008), Reforma Integral de la Educación Media Superior: La creación de un sistema nacional de bachillerato en un marco de diversidad., SEMS-SEP, p. 52
[3] Ibídem
[4] Vargas, Beal Javier, Óp., Cit., p. 24

martes, 11 de mayo de 2010

los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes
Como tutor de grupo del 4to. Semestre de la especialidad de Mantenimiento Automotriz, propuse a mis tutorados realizar una investigación relacionada con el pozo petrolero que está derramando 15 mil barriles diarios de petróleo crudo en el mar y que está causando daños ecológicos irreparables a la fauna marina y silvestre en el golfo de México.
Estoy impresionado por la respuesta de mis tutorados puesto que la mayoría de ellos en forma instantánea tomaron su celular y consultaron una serie de páginas en Internet, sobre el tema, así como noticias de primera mano pues visitaron las páginas en internet que los periódicos de mayor circulación publican, se dieron el lujo hasta de chatear y preguntar internacionalmente quien o quienes son los culpables del fenómeno natural, fue como si un hormiguero estuviera trabajando para resguardar su propiedad, el resultado fue maravilloso y en menos que canta un gallo ya tenían la información de la Investigación, en verdad lo que hace este medio de consulta es invaluable “nueva generación tecnológica virtual para nueva generación juvenil” y eso no lo es todo visitan páginas para chatear, ver videos, escuchar música, consultar libros y problemas para tareas escolares y extraescolares, juegos virtuales y una infinidad de programas que ……….
¡que barbaros!. Mis respetos para ellos.

Miguel Rubén García Medina (mirugame)


La aventura de ser Docente.

De acuerdo con el documento del Dr. José Manuel Esteve la práctica docente conlleva el desarrollo del ensayo y error y considero que de esta manera se da inicio a la docencia y conforme transcurre el tiempo en el aula, este ensayo y error implica el generar la conciencia del espíritu crítico en nuestro proceso de enseñanza aprendizaje.
Considero que mi práctica docente, efectivamente surgió con tensión y presión que no me permitía disfrutar mi quehacer frente a grupo y que desconocía la alegría de sentirme útil a mis alumnos.
Actualmente, y después de 16 años en el aula he sentido esa alegría, pero en honor a la verdad esta alegría se acaba si no se es constante, persistente y tenaz para seguir conociendo, aprendiendo y comprendiendo a través del estudio, donde el estudiar sea un quehacer crítico como afirma Paulo Freire.
Para lograr esta constante alegría que comenta Esteve, debo ser humilde y estar abierto a los cambios que nos impone la modernidad y estar consciente que día a día enseñamos y aprendemos. Que pensamos y sentimos y que hacemos pensar y sentir a nuestros adolescente y que esta relación me permite crecer como docente.
Es a mí como docente que me corresponde la obligación moral y la responsabilidad de que la relación maestro alumno funcione y con ello permitir que el alumno o alumna logre comprenderse a sí mismo y al mundo que lo rodea, es decir, ser maestro de humanidad.
En mi andar docente, afortunadamente no me enfrente a la insuficiencia de recursos locales inadecuados, sin embargo si he vivido los cambios rápidos de planes y programas de estudio, de formas de planear la clase y la falta de participación para la actualización de los planes educativos, todo esto inmerso en las nuevas reformas educativas.
Efectivamente son cambios que he enfrentado como dificultades y en su momento me han causado malestar y angustia, sin embargo al irme capacitando en sus contenidos y dejando de lado la ignorancia, el malestar desaparece, creo que aquí lo importante ha sido de mi parte la disponibilidad.
A la fecha me enfrento con técnicas insuficientes para motivar el aprendizaje en el aula o para aplicar la teoría que tengo sobre el tema.
El cambio de asignaturas y contenidos he logrado sacarlos adelante a través de la investigación y capacitación y aquí me hacen falta técnicas que induzcan a los alumnos a aprender jugando. Recuerdo que en la materia de Ciencia, Tecnología Sociedad y Valores I, al recibir un curso, se emplearon dos canciones para introducir el tema del ciclo del agua: el chorrito de Cri Cri y mi agüita amarilla de los toreros muertos y eso fue fantástico. Necesito más cursos de estos y saber donde buscar estas técnicas.
Considero que en mis clases logro la empatía con mis alumnos pero me falta más experiencia para lograr regular un mejor ritmo de la clase y considero que esto es posible porque los adolescentes son seres razonables y reconocen los límites como afirma José Manuel Esteve.
Miguel Rubén García Medina.
Mi confrontación con la docencia

Cuando dio inicio la Reforma Curricular en la institución para la que facilito mis servicios, me lleno de inquietud enfrentar una nueva situación, puesto que daba un cambio a mi forma de venir desarrollando mi practica docente.
Había tomado varios cursos de formación pedagógica y sentí que no era suficiente, me sentía incomodo con mis planeaciones. La situación se tornaba aun más inquietante cuando tenía que atender las asignaturas de Matemáticas y física y de que se debían elaborar secuencias didácticas.
Al participar en cursos para la elaboración de secuencias se fue vislumbrando la luz del que hacer. Sin embargo considero que necesito de más aprendizaje, para desarrollar más habilidades y estrategias psicopedagógicas que me permitan desarrollar como un docente en toda la extensión de la palabra y no como el guiador o asesor que simplemente da la materia o asignatura X.
Considero que los contenidos de esta especialidad me permitirán contar con las estrategias y herramientas en general para el desarrollo de competencias que permitan reconstruir mi práctica a través de la elaboración de secuencias didácticas que partan del rescate de las experiencias previas, se continúe con la exploración de la información y contenidos teórico prácticos y finalmente se construya la recuperación de aprendizajes.
Miguel Rubén García Medina (mirugame)